Tras el impacto del huracán Sandy, la ciudad de Nueva York impuso algunas medidas para restablecer los daños causados, entre las que destacaba el racionamiento de gasolina. Este racionamiento dividía los días en que los automóviles, excluyendo transporte público, podían repostar en las gasolineras de acuerdo a su número de matrícula.
Con las consecuencias del huracán mayormente solventadas, actualmente el 85% de las gasolineras ya operan de forma habitual, a diferencia del 25% que había estado actuando durante dicha ley. Con la ley ahora derogada, y tras el paso del conocido "black friday", la situación ha vuelto a la normalidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)








No hay comentarios:
Publicar un comentario